Lo prometido no está escrito en ningún lado
Presupuestos y cambios viven entre chats y libretas. Un trabajo se escapa por no tener por escrito lo acordado hace dos semanas.
Y cuando el cliente dice «eso estaba incluido», la discusión la pagas tú.
¿Hoy contestaste más llamadas que trabajos hiciste?
Imagina un lunes en el que tu cuadrilla ya sabe a qué casa ir, cada gasto llega con foto y los clientes reservan solos desde su celular. Eso construimos: la app de tu equipo, la app de tus clientes y una web que trae trabajo.
Tu negocio creció. Tu equipo creció. Pero el control sigue en tu WhatsApp y en tu cabeza.
Nada de esto se arregla trabajando más horas. Se arregla con un sistema. Mira cómo →
Presupuestos y cambios viven entre chats y libretas. Un trabajo se escapa por no tener por escrito lo acordado hace dos semanas.
Y cuando el cliente dice «eso estaba incluido», la discusión la pagas tú.
Llegadas, fotos de la obra y gastos te llegan al final del día… cuando llegan. Y siempre hay que pedir lo mismo tres veces.
Pagas horas que no puedes comprobar y te enteras de los problemas cuando ya cuestan.
Citas por confirmar, clientes preguntando precio, llamadas perdidas. Contestan tarde y el trabajo se va con el siguiente.
Cada llamada que no contestas es un trabajo que se lleva el siguiente de la lista.
Todo se decide contigo — horarios, compras, cobros — incluso los sábados. Fundaste la empresa para vivir mejor, no para ser el empleado más ocupado.
Si te enfermas una semana, el negocio se enferma contigo.
No vendemos “tecnología”. Vendemos horas devueltas y clientes recuperados.
Una aplicación privada donde tu gente reporta lo que hace: tareas con fotos, control de horarios con GPS, gastos del día y rutas. Tú ves todo desde tu celular, al momento.
Resultado: sabes quién llegó, a qué hora y qué gastó, sin preguntar.
Una página que explica tus servicios y una app pública donde el cliente reserva, pide presupuesto y te encuentra sin llamarte. Se instala en su celular como cualquier app, sin tienda.
Resultado: el cliente reserva a las 11 de la noche y tú lo ves a las 7 de la mañana.
Campañas en Facebook e Instagram dirigidas a clientes de tu zona y tu oficio, con formularios que llegan organizados a tu bandeja — no a un número perdido.
Resultado: clientes de tu zona con nombre y teléfono, no «likes».
Una ordena lo que pasa adentro; la otra trae lo que está afuera. Casi siempre conviene empezar por adentro: no sirve llenar de clientes un negocio que todavía no controla a su equipo.
Puertas adentro
Para que la operación corra sin ti
Puertas afuera
Para que te compren sin llamarte
¿No sabes por cuál empezar? En 20 minutos te lo decimos, aunque la respuesta sea «ninguna todavía».
Un roofer no necesita lo mismo que una empresa de limpieza. Por eso cada app empieza por tu operación, no por una plantilla. Busca la tuya:
01
App para contratistas de construcción: avance de cada obra con fotos fechadas, horas de las cuadrillas con GPS y órdenes de cambio firmadas desde el celular.
02
Software para empresas de remodelación de cocinas y baños: presupuestos por partidas que el cliente aprueba, acabados por escrito y galería de antes y después.
03
App para roofers: inspección con fotos marcadas, estimado en PDF el mismo día desde el techo y seguimiento de cada reclamo con el seguro.
04
Cotizador para pintores por pies cuadrados, códigos de color guardados por habitación y agenda de cuadrillas para que nadie pinte la pared equivocada.
05
App para empresas de limpieza: ruta del día por equipo, checklist de cada casa con foto al terminar y cobros recurrentes con recordatorio automático.
06
Software de landscaping: visitas semanales y quincenales en calendario, rutas ordenadas por zona y extras como poda o mulch cotizados en el momento.
07
App para plomeros: emergencias asignadas al técnico más cercano, historial de cada propiedad y factura con cobro apenas termina el trabajo.
08
App para electricistas: seguimiento de permisos e inspecciones, lista de materiales por trabajo y fotos del panel antes de cerrar la pared.
09
Software para técnicos de aire acondicionado: planes de mantenimiento con aviso automático, ficha de cada equipo y citas que el cliente reserva solo.
10
App para empresas de mudanzas y entregas: ruta y paradas por chofer, prueba de entrega con foto y firma, e inventario caja por caja.
11
App para servicio de piscinas: ruta semanal por técnico, registro de químicos en cada visita y la foto que demuestra que el trabajo quedó hecho.
12
Reservas para talleres y car detailing con paquete y precio, aviso al cliente cuando su auto está listo y membresías mensuales de lavado.
¿No ves tu oficio? Mejor: lo diseñamos desde cero. Cuéntanos el tuyo →
Sin sorpresas y sin humo: apruebas antes de que se construya, y pagas por hitos cumplidos.
20 minutos por video. Te escuchamos, revisamos tu operación y te decimos qué vale la pena construir — y qué no.
Recibes: un diagnóstico honesto, en 20 minutos.
Pantallas, precios y tiempos por escrito. Sabes exactamente qué incluye y qué cuesta cada parte.
Recibes: una propuesta por escrito con precio por módulo.
Antes de programar, ves tu app funcionando en el navegador. Cambias lo que no te guste ahora, no después.
Recibes: un prototipo que puedes tocar antes de pagar el desarrollo.
Te mostramos avances cada semana. Los pagos van contra hitos aprobados, nunca contra promesas.
Recibes: avances cada semana; pagas solo hitos aprobados.
Te entrenamos a ti y a tu equipo. Después, mantenimiento y mejoras como servicio opcional, sin permanencia.
Recibes: tu app publicada, tu equipo entrenado y 60 días de corrección de fallas incluidos.
Lo típico: 2 a 3 meses para una app, 3 a 4 semanas para una web.
Haz la cuenta: ¿cuánto vale un trabajo que se te escapa por no contestar a tiempo? ¿Y uno cada mes? Ese es el punto de comparación. Estos son nuestros puntos de partida:
desde
$5,000
Lo típico: $5,000–$10,000 según los módulos que necesites.
Lo más pedido
desde
$1,800
Página profesional con catálogo y reservas en línea.
desde
$200/mes
Gestión de campañas. La inversión en pauta la pagas tú, directo a Facebook.
Lo que más miedo da es pagar y que no te cumplan. Por eso esto va en el contrato:
Al completar el pago final recibes el repositorio, las cuentas y todo lo publicado a nombre de tu empresa. Si mañana trabajas con otro, tu app no se pierde.
Nunca quedas secuestrado por un proveedor.
Cada hito se aprueba por escrito antes de facturarlo. Si algo no cumple lo pactado, se ajusta — el contador no corre.
Nunca pagas por algo que no viste funcionando.
El mantenimiento mensual es opcional y sin permanencia. No retenemos tu app ni tus datos como excusa para cobrarte.
Te quedas porque quieres, no porque no puedes irte.
Hablas por WhatsApp con quien diseña y construye tu proyecto, en español o inglés, sin call centers ni intermediarios.
Hablas con quien construye, no con un vendedor.
¿No ves tu pregunta?
Escríbenos y te responde una persona, no un robot.
De 2 a 3 meses para una app, contados desde que apruebas el prototipo; depende de los módulos. Una web suele estar lista en 3 a 4 semanas.
Con el diagnóstico. En 20 minutos revisamos tu operación y te decimos con honestidad qué resuelve tu problema. Si una web basta, eso te proponemos — no te vendemos una app que no necesitas.
No. La app funciona en los celulares que tu equipo ya usa todos los días, y todo se administra desde ahí. Nosotros nos encargamos del resto.
Tu empresa, y a tu nombre — desde unos $10 al mes en la mayoría de los casos. Hablamos del costo exacto desde la propuesta, nunca cuando llega la factura sorpresa.
Se cotizan por separado y se aprueban antes de ejecutarse. Así el precio del proyecto nunca se mueve solo. Los bugs de lo entregado se corrigen sin costo durante los primeros 60 días.
Sí. Trabajamos remoto con todo Estados Unidos; el diagnóstico y las entregas son por videollamada.
Tu app sigue funcionando. El código, el hosting y las cuentas están a nombre de tu empresa desde el primer día, así que cualquier otro programador puede continuarla.
Sí. Se diseña para usarse con el pulgar, en español, con botones grandes y pocos pasos. Además entrenamos a tu equipo en el lanzamiento.
Sí. Puedes empezar con la web y las reservas desde $1,800, o con un solo módulo de la app, y crecer cuando veas resultados.
Sí. Atendemos en español y en inglés, y podemos entregar tu app o tu web en los dos idiomas para que llegues a más clientes.
Te llevas un mapa claro de lo que te está quitando horas y dinero. Si una app no es la respuesta, te lo decimos.